Los juanetes (hallux valgus) son una de las deformidades del pie más frecuentes en adultos mayores. No solo son un problema estético: pueden causar dolor, dificultad para caminar, problemas para calzarse e incluso aumentar el riesgo de caídas.
En este artículo te explico, con un tono claro y profesional, qué son, por qué aparecen y qué opciones de tratamiento existen basadas en la evidencia científica.

Ilustración anatómica que explica qué es un juanete mostrando la desviación del primer dedo.

Tabla de Contenidos

⭐ ¿Qué es un juanete (hallux valgus)?

Definición clínica

Un juanete es una deformidad de la articulación metatarsofalángica del primer dedo (el dedo gordo) en la que:

  • El hueso del metatarso se desvía hacia dentro.
  • El dedo gordo se desvía hacia fuera, en dirección a los otros dedos.
  • Se forma una prominencia ósea en la parte interna del pie, a la altura del dedo gordo.

Esa prominencia suele enrojecerse, inflamarse y doler, especialmente con el roce del calzado.

Cómo afecta el juanete al pie de los adultos mayores

En las personas mayores, el juanete puede:

  • Cambiar la forma del pie y hacer más difícil encontrar calzado cómodo.
  • Provocar dolor al caminar, especialmente en trayectos largos o sobre superficies duras.
  • Generar callosidades y zonas de hiperpresión en otros dedos.
  • Alterar la mecánica de la marcha, favoreciendo la inestabilidad.

Si además existen problemas asociados como durezas o callos, puede ser útil la intervención de un profesional especializado en podología para durezas y callosidades.

Grados de severidad

Aunque la clasificación exacta se realiza con radiografías y mediciones angulares, de forma sencilla se puede hablar de:

Pie de adulto mayor con juanete leve mostrado en un entorno doméstico.
  • Juanete leve: desviación pequeña, molestias ocasionales.
Pie de adulto mayor con juanete moderado, mostrando desviación visible del dedo gordo.
  • Juanete moderado: desviación visible, dolor frecuente, dificultad con algunos zapatos.
Pie de adulto mayor con juanete severo y desviación marcada del primer dedo.
  • Juanete severo: deformidad marcada, dolor constante, alteración importante de la marcha.

🧓 ¿Por qué los juanetes son más frecuentes en adultos mayores?

Cambios biomecánicos del envejecimiento

Con la edad se producen cambios en:

  • La estructura ósea (osteoporosis, artrosis).
  • Los ligamentos (pierden elasticidad).
  • La musculatura del pie (pérdida de fuerza).

Todo ello facilita que el primer dedo se desvíe y que el juanete progrese con los años.

Factores genéticos y forma del pie

La herencia juega un papel importante. Es frecuente que varios miembros de la misma familia presenten juanetes, sobre todo mujeres.
Además, ciertos tipos de pies (por ejemplo, pie plano o pie muy laxo) tienen más riesgo de desarrollar hallux valgus.

Relación con artrosis y otras deformidades

En la tercera edad es habitual que el juanete se asocie a:

  • Artrosis en la articulación del dedo gordo.
  • Deformidades de los otros dedos (en martillo, en garra).
  • Metatarsalgias (dolor en la zona de las “almohadillas” del antepié).

Estas patologías combinadas pueden potenciar el dolor y la dificultad para caminar.

Uso de calzado inadecuado durante años

Durante décadas, muchos pacientes han utilizado:

  • Zapatos de punta estrecha.
  • Tacón elevado.
  • Calzado rígido o poco flexible.

Este tipo de calzado desplaza el dedo gordo hacia dentro y aumenta la presión sobre la articulación, favoreciendo la aparición y progresión del juanete con el paso del tiempo.

⚠️ Síntomas de los juanetes en personas mayores

Dolor e inflamación en la base del dedo gordo

El síntoma más habitual es un dolor localizado en la parte interna del pie, que puede:

  • Empeorar al caminar o estar de pie mucho tiempo.
  • Aumentar con el uso de calzado ajustado.
  • Acompañarse de enrojecimiento e inflamación.

Dificultad para caminar o calzarse

En los adultos mayores, el juanete puede convertir actividades normales en un reto:

  • Dolor al ponerse o quitarse los zapatos.
  • Dificultad para usar calzado cerrado.
  • Sensación de “no poder apoyar bien” el pie en el suelo.

Callosidades y rozaduras

El roce constante del juanete con el calzado puede producir:

  • Callos y durezas en la zona prominente.
  • Rozaduras y ampollas.
  • En casos avanzados, pequeñas heridas o fisuras, especialmente si la piel es frágil.

Diferenciar el juanete de otras patologías

Es importante diferenciar el juanete de:

  • Gota: dolor muy intenso, inicio brusco, inflamación marcada.
  • Artritis reumatoide: puede afectar varias articulaciones y tener otros síntomas sistémicos.
  • Otras deformidades del antepié: que pueden coexistir pero requieren abordaje específico.

Por eso, es recomendable una evaluación por parte de un podólogo o profesional sanitario.

🩺 Diagnóstico del juanete en adultos mayores

Podólogo examinando el pie con juanete de un adulto mayor en su domicilio.

Exploración clínica podológica

El diagnóstico suele ser clínico, es decir, mediante:

  • Observación de la forma del pie.
  • Palpación de la prominencia ósea.
  • Valoración de la movilidad de la articulación.
  • Análisis de la marcha.

El profesional también valorará el tipo de calzado y la presencia de otras deformidades asociadas.

Radiografías del pie

Las radiografías se utilizan para:

  • Medir los ángulos entre el primer metatarsiano y el primer dedo.
  • Valorar el grado de artrosis.
  • Planificar una eventual cirugía.

No siempre son necesarias en fases leves, pero sí en casos moderados/severos o cuando se está valorando una intervención quirúrgica.

Clasificación por grados

De forma general, se utilizan medidas angulares para clasificar el juanete en:

  • Leve
  • Moderado
  • Severo

Esto ayuda a decidir la mejor estrategia de tratamiento en cada caso.

👟 Tratamientos conservadores para juanetes en adultos mayores

Antes de pensar en cirugía, la mayoría de guías recomiendan probar tratamientos conservadores, especialmente en personas mayores o con otras patologías.

Calzado ancho, flexible y de puntera redondeada recomendado para juanetes en personas mayores.

Cambios en el calzado

Algunas recomendaciones habituales:

  • Zapatos anchos en la zona del antepié.
  • Puntera redondeada o cuadrada (no en pico).
  • Materiales blandos y flexibles.
  • Evitar tacones altos; se recomienda un tacón moderado y estable.
  • Plantilla extraíble para poder colocar una plantilla personalizada si se precisa.

Un cambio de calzado puede reducir de forma significativa el dolor en muchos pacientes.

Adulto mayor utilizando separadores de silicona para aliviar molestias por juanetes.

Separadores y ortesis de silicona

Los separadores de silicona entre el primer y segundo dedo pueden:

  • Disminuir el roce.
  • Mejorar la alineación en casos leves.
  • Aliviar molestias al caminar.

No corrigen la deformidad ósea de forma definitiva, pero pueden mejorar la comodidad diaria.

Férula nocturna colocada en el dedo gordo del pie para aliviar juanetes.

Férulas nocturnas

Las férulas para el dedo gordo se utilizan principalmente:

  • Para mantener el dedo en mejor posición durante el descanso.
  • Reducir la tensión sobre la articulación.

Su efecto sobre la deformidad estructural es limitado, pero en algunos casos ayudan a aliviar el dolor.

Plantillas ortopédicas personalizadas recomendadas para juanetes en personas mayores.

Plantillas personalizadas

Un podólogo puede indicar plantillas a medida cuando:

  • Existe alteración en la pisada (por ejemplo, pie plano).
  • Hay sobrecarga en la zona del antepié.
  • Coexisten otras patologías (metatarsalgias, fascitis plantar, etc.).

Las plantillas ayudan a redistribuir las cargas, mejorando el confort y la estabilidad al caminar.

Medidas para reducir el dolor

Entre las estrategias más utilizadas:

  • Aplicación de frío local tras caminar largos periodos.
  • Uso de analgésicos o antiinflamatorios, siempre bajo supervisión médica.
  • Tratamientos de podología para eliminar durezas y callosidades que agravan el cuadro.

💪 Ejercicios recomendados para aliviar molestias por juanetes

Los ejercicios no “enderezan” el hueso, pero pueden mejorar la función muscular del pie, reducir el dolor y favorecer una marcha más estable.

Adulto mayor realizando ejercicio de separación del dedo gordo para mejorar la función del pie.

Movilización suave de la articulación

Ejemplos:

  • Tomar el dedo gordo con las manos y realizar movimientos suaves de flexión y extensión, sin dolor.
  • Movilizaciones circulares suaves, dentro del rango cómodo.

Objetivo: mantener la movilidad y reducir la rigidez articular.

Podólogo movilizando suavemente el primer dedo del pie de un adulto mayor.

Fortalecimiento del músculo abductor del dedo gordo

Se pueden realizar ejercicios como:

  • Intentar separar el dedo gordo del resto de los dedos, manteniéndolo unos segundos.
  • Repetir varias veces al día, siempre que no aparezca dolor.

Esto favorece una mejor alineación funcional del dedo.

Adulto mayor realizando ejercicio de agarre de toalla con los dedos del pie para fortalecer musculatura.

Ejercicios de musculatura intrínseca del pie

Algunas propuestas:

  • Intentar “agarrar” una toalla o canicas con los dedos del pie.
  • Mantener la posición unos segundos y soltar.

Estos ejercicios ayudan a mejorar la estabilidad de todo el antepié.

Adulto mayor realizando estiramiento de gemelos

Estiramientos de gemelos y fascia plantar

La tensión en la musculatura posterior de la pierna y en la fascia plantar puede afectar a la mecánica del pie.
Se suelen recomendar:

  • Estiramientos suaves de gemelos apoyando las manos en la pared.
  • Ejercicios de rodar una pelota o rodillo bajo la planta del pie.

Siempre deben adaptarse a la edad, equilibrio y estado general de la persona mayor.

🏥 ¿Cuándo es necesaria la cirugía en un juanete?

No todos los juanetes necesitan cirugía. La decisión debe ser individualizada.

Indicaciones habituales de cirugía

Se valora la opción quirúrgica cuando:

  • El dolor es persistente, pese a las medidas conservadoras.
  • La deformidad es importante y limita la marcha.
  • Hay dificultad seria para encontrar calzado tolerable.
  • Existen complicaciones (heridas, úlceras, deformidades severas en otros dedos).

La decisión siempre debe tomarse junto al cirujano ortopédico o podólogo especialista.

Tipos de cirugía más frecuentes

Existen varias técnicas (osteotomías, realineaciones óseas, etc.), y la elección depende de:

  • El grado de deformidad.
  • La presencia de artrosis.
  • La calidad ósea del paciente.

En personas mayores se valoran técnicas que permitan una recuperación funcional aceptable y segura.

Riesgos y consideraciones en adultos mayores

En la tercera edad, antes de una cirugía se tiene en cuenta:

  • Estado general de salud.
  • Enfermedades previas (cardiopatías, diabetes, problemas circulatorios).
  • Capacidad de colaboración en el postoperatorio.

Es importante que el paciente y su familia entiendan beneficios y riesgos antes de decidir.

Recuperación tras la cirugía

La recuperación puede incluir:

  • Uso de calzado postquirúrgico durante varias semanas.
  • Movilización progresiva y controlada.
  • Recomendaciones de fisioterapia y ejercicios para recuperar movilidad y fuerza.

El tiempo de recuperación varía, pero suele requerir varias semanas hasta retomar una marcha más funcional.

🏡 Cuidados en casa para personas mayores con juanetes

Además del tratamiento profesional, los cuidados diarios marcan la diferencia.

Cuidado de la piel y las uñas

  • Mantener los pies limpios y secos.
  • Usar crema hidratante evitando la zona entre los dedos.
  • Cortar las uñas rectas y no demasiado cortas para evitar problemas adicionales (uñas encarnadas).

Si la persona mayor tiene dificultad para llegar a los pies o problemas de visión, es recomendable la ayuda de un podólogo a domicilio.

Reducción del dolor en actividades diarias

  • Descansar el pie tras caminatas largas.
  • Evitar estar largos periodos de pie sin moverse.
  • Utilizar plantillas blandas o almohadillas de descarga (siempre recomendadas por un profesional).

Estabilidad y prevención de caídas

El dolor de los juanetes puede hacer que la persona cambie la forma de apoyar el pie, aumentando el riesgo de inestabilidad.
Puede ayudar:

  • Usar calzado con buena sujeción al tobillo.
  • Evitar suelas muy resbaladizas.
  • Adaptar el hogar (retirar alfombras sueltas, mejorar la iluminación, barras de apoyo si es necesario).

📉 Posibles complicaciones de los juanetes en adultos mayores

Si el juanete no se controla adecuadamente, pueden aparecer:

Progresión de la deformidad

Con el tiempo, el dedo puede desviarse más, afectando también a los otros dedos y al resto del antepié.

Heridas, úlceras y problemas de piel

En personas mayores con piel frágil, problemas de circulación o diabetes, la fricción constante puede favorecer:

  • Heridas.
  • Úlceras por presión.
  • Infecciones locales.

Deterioro de la marcha y caídas

El dolor y la deformidad pueden llevar a:

  • Apoyos inestables.
  • Pasos más cortos e inseguros.
  • Mayor riesgo de caídas, con las complicaciones que ello conlleva (fracturas, pérdida de autonomía).

❓ Preguntas frecuentes sobre juanetes en adultos mayores

En los adultos mayores, los tratamientos sin cirugía no suelen “enderezar” el hueso ni eliminar por completo el juanete, pero sí pueden reducir el dolor, mejorar la marcha y frenar la progresión de la deformidad.

Las medidas más utilizadas son:

  • Cambio a un calzado más ancho y cómodo.
  • Uso de separadores, almohadillas o férulas según indique el podólogo.
  • Plantillas personalizadas para redistribuir la carga del pie.
  • Ejercicios y cuidados específicos en casa.

Por eso, incluso cuando no se plantea cirugía, sí es muy recomendable tratar el juanete para ganar calidad de vida.

El calzado ideal para un adulto mayor con juanetes debe proteger la zona dolorosa y dar estabilidad. Se recomienda:

  • Puntera ancha y redondeada para que el dedo gordo no quede comprimido.
  • Material blando y flexible en la parte delantera del zapato.
  • Suela antideslizante y ligeramente acolchada.
  • Tacón bajo y estable (evitar tacones altos o muy finos).
  • Sistema de cierre ajustable (cordones o velcro) para sujetar bien el pie.

Un buen calzado puede marcar la diferencia entre un juanete doloroso y uno mucho más tolerable en el día a día.

Las plantillas no corrigen la desviación ósea del juanete, pero sí pueden mejorar mucho los síntomas, sobre todo en personas mayores que caminan con dolor o inestabilidad.

Una plantilla personalizada ayuda a:

  • Redistribuir las cargas en el antepié.
  • Reducir la presión sobre la zona del juanete.
  • Mejorar el apoyo global del pie y la marcha.

Lo ideal es que sea un podólogo quien valore si la persona mayor se beneficiará de plantillas y qué tipo es el más adecuado.

En muchos casos, tras la cirugía y el periodo de recuperación, la persona puede volver a caminar con menos dolor y un apoyo más estable. Sin embargo, los tiempos y el resultado final varían según:

  • La técnica quirúrgica realizada.
  • La edad y el estado de salud general.
  • El cumplimiento de las pautas de reposo, calzado postquirúrgico y ejercicios.

Es importante seguir las indicaciones del cirujano y del equipo de rehabilitación, y resolver siempre cualquier duda en las revisiones.

Algunos factores pueden hacer que el juanete duela más o progrese más rápido, especialmente en personas mayores:

  • Usar zapatos estrechos, duros o de tacón alto.
  • Ignorar el dolor y forzar caminatas largas sin adaptar el calzado.
  • No tratar callosidades y durezas que aumentan la presión sobre el antepié.
  • Sobrepeso mantenido, que incrementa la carga sobre los pies.
  • No consultar a tiempo cuando aparecen heridas o inflamación importante.

Ajustar estos factores ayuda a que el juanete sea más llevadero y menos limitante.

No existe una edad exacta a partir de la cual sea “demasiado tarde”, pero sí es cierto que, cuanto más avanzada es la deformidad y mayores son las enfermedades asociadas, más compleja resulta la decisión.

En adultos mayores, el profesional valora:

  • El nivel de dolor y la limitación funcional.
  • El estado de salud general (corazón, circulación, diabetes, etc.).
  • El riesgo de la cirugía frente al beneficio esperado.

Incluso cuando no se plantea cirugía, nunca es tarde para mejorar el calzado, aliviar el dolor y cuidar el pie.

En general, mantener una actividad física moderada y adaptada es beneficioso para la salud, también en personas mayores con juanetes. Caminar puede ser positivo siempre que:

  • Se utilice calzado adecuado y cómodo.
  • No aparezca un dolor intenso o creciente.
  • Se respeten los tiempos de descanso si el pie se inflama.

Si el dolor impide caminar con normalidad, es importante consultar con un profesional para ajustar el tratamiento antes de seguir forzando el pie.

📞 ¿Necesitas ayuda con los juanetes de un familiar mayor?

Si un juanete está causando dolor, dificultad para caminar o problemas para encontrar calzado, no es solo una cuestión estética.
Un podólogo o un equipo especializado puede:

  • Valorar el grado de deformidad.
  • Adaptar el calzado y las plantillas.
  • Tratar las durezas y callosidades.
  • Diseñar un plan de ejercicios y cuidados personalizados.

👉 Solicita tu visita en menos de 24 horas con nuestro equipo especializado en podología a domicilio.

📚 Bibliografía y fuentes consultadas

🧑‍⚕️ Sobre el autor/a

Artículo revisado por Mireia Salvador Castropodóloga colegiada por el Col·legi de podòlegs de Catalunya con el Nº 2132. Experta en el tratamiento de patología del pie en adultos mayores y atención a domicilio.

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